Esta entrada es una traducción de “Your face gives you away. They always make sure you know they can tell the difference.”

Carolina Mera es Coordinadora Académico del Centro de Estudios Corea-Argentina de la Universidad de Buenos Aires y ha escrito varios libros y artículos sobre la colectividad coreana en ese país. Mera sostiene que coreano-argentinos de la segunda generación (los que nacieron en la Argentina) viven entre dos mundos y tienen una crisis de identidad: ¿son coreanos, argentinos, o algo entre los dos? A diferencia de inmigrantes a los Estados Unidos y otros países de inmigración que tienen una larga historia de las llamadas identidades étnicas “hyphenated” (escritas con guión, para enfatizar la dualidad de las dos culturas), inmigrantes a la Argentina generalmente se han fundido en la crisol de razas argentina y se han quitado las marcas de identidad étnica. Sin embargo, porque los coreanos tienen un aspecto distinto de la mayoría de la población argentina, muchos coreano-argentinos sienten que siempre serán forasteros, a pesar de su nivel de castellano y su comportamiento argentino. Una entrevistada de Mera nos cuenta cómo esta diferencia visible se manifiesta en la vida diaria:
“…yo me siento argentina hasta ahí nomás, la diferencia me la hacen sentir los argentinos, por la cara… me pasó que viajaba en un taxi y te dicen: ‘¿de dónde sos?’ y le digo ‘soy argentina’, y me dice, ‘no, pero de dónde’, le digo ‘nací acá’, ‘¿y tus padres dónde nacieron?’; dice ‘¡ah!’ ¿entendés?, la cara te delata, siempre te marcan la diferencia.”
Este es una ilustración del problema del extranjero perpetuo (perpetual foreigner problem), un problema generalizado por todo el Occidente. Sin hacer caso de la asimilación cultural y estructural, la suposición es que los asiáticos no pueden formar parte plena de la sociedad de recepción. Continue reading →